Evaluación económica

Cómo hacer un análisis de coste-efectividad en España: RCEI, AVAC y ejemplo

Guía para diseñar, calcular e interpretar una evaluación coste-efectividad en España sin convertirla en un manual de modelización.

Un análisis de coste-efectividad compara alternativas. La pregunta no es cuánto cuesta una tecnología de forma aislada, sino qué coste y qué salud añade frente a la opción que realmente sería sustituida.

Empieza por la decisión

Antes de abrir una hoja de cálculo, define:

  • Población e indicación.
  • Intervención y comparador relevante en España.
  • Perspectiva: financiador sanitario, SNS o sociedad.
  • Horizonte suficiente para capturar las diferencias importantes.
  • Resultados de salud, normalmente años de vida ajustados por calidad (AVAC).

La perspectiva determina los costes. Desde el SNS se incluyen recursos sanitarios financiados públicamente. Una perspectiva social puede añadir cuidados informales y pérdidas de productividad, pero conviene presentarlos por separado para que el efecto de cada enfoque sea visible.

Costes, AVAC y RCEI

Para cada alternativa se estiman los costes y AVAC esperados. Después se calculan las diferencias:

Coste incremental = Coste nuevo − Coste comparador

AVAC incrementales = AVAC nuevo − AVAC comparador

RCEI = Coste incremental / AVAC incrementales

Supongamos:

AlternativaCosteAVAC
Atención habitual18.000 €6,10
Nueva intervención24.000 €6,40

El coste incremental es 6.000 euros y la ganancia 0,30 AVAC. La RCEI es 20.000 euros por AVAC.

La ratio no debe calcularse con promedios independientes ni interpretarse sin el plano coste-efectividad. Si una opción cuesta menos y produce más salud, domina al comparador. Si cuesta más y produce menos, está dominada. Con varias alternativas también debe revisarse la dominancia extendida.

De dónde salen los AVAC

Un AVAC combina cantidad y calidad de vida. Un año con utilidad 0,8 aporta 0,8 AVAC. Las utilidades deben proceder de instrumentos y conjuntos de valores adecuados —por ejemplo, EQ-5D con tarifa española cuando corresponda— y ser coherentes entre alternativas.

En ensayos, los AVAC pueden calcularse a partir de mediciones sucesivas. Cuando el horizonte supera el seguimiento disponible, suele necesitarse un modelo. Un árbol de decisión encaja con episodios breves; un modelo de estados puede representar enfermedades crónicas; una simulación individual resulta útil cuando la historia o la heterogeneidad importan.

La estructura debe ser tan compleja como lo exija la decisión, no como permita el software.

Cómo construir los costes

Separa cantidad y precio:

Coste = unidades de recurso × coste unitario

Esto permite revisar cada supuesto. Incluye adquisición, administración, monitorización, acontecimientos adversos, hospitalizaciones y costes posteriores relevantes. Indica fuente, territorio, año monetario e impuestos. Cuando exista un precio neto conocido para el decisor, úsalo; si es confidencial, presenta escenarios o precios umbral.

Para horizontes largos, costes y resultados futuros deben descontarse según la guía aplicable. No confundas este descuento con actualizar precios históricos por inflación.

Incertidumbre que sí ayuda a decidir

Un resultado puntual nunca cuenta toda la historia. Como mínimo, utiliza:

  • Análisis determinístico para identificar parámetros influyentes.
  • Escenarios estructurales: horizonte, extrapolación, comparador o fuente de utilidad.
  • Análisis probabilístico cuando los parámetros tienen distribuciones defendibles.

El análisis probabilístico no arregla una estructura incorrecta. Si falta un comparador o se ha elegido mal la población, mil simulaciones solo darán una respuesta precisa a una pregunta equivocada.

Interpretar sin convertir el umbral en una ley

En España se cita con frecuencia un rango orientativo de 20.000–25.000 euros por AVAC asociado a estimaciones de coste de oportunidad del SNS. No es una regla automática ni sustituye la deliberación. Impacto presupuestario, gravedad, equidad, incertidumbre, necesidad no cubierta y factibilidad también pueden influir.

Una forma útil de presentar el resultado es el beneficio monetario neto:

BMN = (AVAC incrementales × valor por AVAC) − coste incremental

En el ejemplo, con 25.000 euros por AVAC: 0,30 × 25.000 − 6.000 = 1.500 euros. Un valor positivo indica coste-efectividad bajo ese valor de referencia.

Lista de comprobación

Antes de cerrar el informe comprueba que:

  1. La población y el comparador representan la práctica española.
  2. El horizonte captura todos los efectos relevantes.
  3. Recursos y precios se pueden auditar.
  4. Costes y AVAC usan calendarios y descuento coherentes.
  5. Se explican extrapolaciones y supuestos estructurales.
  6. La incertidumbre cambia —o no— la decisión.
  7. El impacto presupuestario se analiza aparte; no se deduce de la RCEI.

Fuentes y lectura recomendada

La información de este artículo es educativa y no sustituye la revisión metodológica, clínica o estadística de una evaluación concreta.

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