Una tecnología puede ser coste-efectiva y, al mismo tiempo, exigir un presupuesto difícil de asumir. El análisis de impacto presupuestario (AIP) responde a una pregunta concreta: ¿cómo cambia el gasto del financiador durante los próximos años si se incorpora esta tecnología?
Dos escenarios, no un coste aislado
El cálculo compara:
- Escenario sin tecnología: práctica y cuotas actuales.
- Escenario con tecnología: adopción esperada y tratamientos desplazados.
Impacto presupuestario = Coste del escenario nuevo − Coste del escenario actual
El horizonte suele ser corto o medio —por ejemplo, tres a cinco años— y los resultados se presentan por año. No es una evaluación de valor a lo largo de toda la vida; es una herramienta de planificación financiera.
El embudo de población
La población diana es a menudo el principal determinante del resultado. Conviene construirla como un embudo visible:
- Población del territorio.
- Prevalencia o incidencia de la enfermedad.
- Diagnóstico y acceso al sistema.
- Criterios de indicación y exclusión.
- Personas candidatas al tratamiento.
- Adopción prevista en cada año.
Si España tiene 49 millones de habitantes, una prevalencia del 0,2 %, un 60 % diagnosticado y un 40 % elegible, la población potencial sería:
49.000.000 × 0,002 × 0,60 × 0,40 = 23.520 personas
Si la adopción es del 10 % el primer año, se tratarían 2.352. Cada multiplicador necesita una fuente o un supuesto identificado; ocultarlos dentro de una única cifra impide revisar el modelo.
Pacientes nuevos, prevalentes y abandonos
En tratamientos continuados, los pacientes se acumulan. Los tratados del primer año pueden seguir generando coste en el segundo, mientras entran nuevos pacientes. También deben modelarse discontinuaciones, mortalidad y progresión.
No confundas personas con pacientes-año: una persona tratada durante tres ejercicios produce tres años de exposición, no tres pacientes distintos.
Para una intervención puntual, en cambio, quizá baste con cohortes incidentes anuales. La estructura depende del recorrido clínico.
Coste neto por paciente
El coste no termina en el precio de adquisición. Para cada alternativa considera:
- Medicación o dispositivo.
- Administración y monitorización.
- Pruebas diagnósticas.
- Acontecimientos adversos.
- Hospitalizaciones y recursos evitados.
- Tratamientos desplazados.
Por ejemplo, una tecnología cuesta 8.000 euros, requiere 500 euros de administración y evita 1.200 euros de recursos. El coste incremental por paciente es 7.300 euros. Si se tratan 2.352 pacientes, el impacto bruto del primer año sería 17,17 millones, antes de ajustes temporales o de pacientes parciales.
Los ahorros deben ser plausibles para el presupuesto. Evitar días de estancia puede liberar capacidad sin reducir inmediatamente el gasto contable; conviene mostrar por separado ahorro monetario y capacidad liberada.
Adopción y desplazamiento
Una cuota de mercado no es un adorno. Debe reflejar capacidad diagnóstica, formación, restricciones de centros, elegibilidad y velocidad de sustitución. Presenta al menos un escenario conservador y otro de adopción rápida.
La suma de cuotas debe ser coherente. Si la nueva opción alcanza un 30 %, indica de qué alternativas procede ese 30 %. De lo contrario se pueden duplicar pacientes o atribuir ahorros a un tratamiento que no ha sido desplazado.
Escenarios que merece la pena enseñar
Un AIP útil permite modificar pocos parámetros decisivos:
- Tamaño de población y tasa de diagnóstico.
- Adopción anual.
- Precio neto o descuento.
- Duración y discontinuación.
- Costes evitados.
Los resultados deben incluir gasto total de ambos escenarios, diferencia anual, diferencia acumulada y, si es útil, impacto por habitante o por centro. Un análisis probabilístico puede complementar el trabajo, pero no sustituye estos escenarios operativos.
Errores frecuentes
- Aplicar la prevalencia a toda la población cuando solo una fracción cumple la indicación.
- Usar el número de pacientes del primer año durante todo el horizonte.
- Sumar el nuevo tratamiento sin restar lo que desplaza.
- Confundir un coste de oportunidad con un ahorro de caja.
- Descontar los flujos como en un análisis coste-efectividad sin explicar por qué.
- Presentar un total acumulado sin el detalle anual.
Plantilla mínima
Una hoja compacta puede organizarse en cinco bloques: población, mezcla de tratamientos, costes unitarios, cálculo anual y escenarios. Cada entrada debe conservar fuente, fecha, territorio y responsable del supuesto.
La conclusión no debería ser «cuesta X», sino algo parecido a: «con una adopción del 10 %, 20 % y 30 %, el impacto incremental sería X, Y y Z millones en los años 1–3; el 70 % depende del precio neto y del número de pacientes diagnosticados».
Fuentes y lectura recomendada
- Guía de impacto presupuestario GENESIS-SEFH
- Principles of Good Practice for Budget Impact Analysis II — ISPOR
- Estadística Continua de Población — INE
- Base de Datos Clínicos de Atención Primaria — Ministerio de Sanidad
- CIMA — AEMPS
La información de este artículo es educativa. Un AIP concreto requiere validar epidemiología, adopción, precios y organización asistencial.
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