España destinó 101.739 millones de euros de recursos públicos a sanidad en 2024, equivalentes al 6,4 % del producto interior bruto y a 2.084 euros por habitante. El gasto aumentó un 4,2 % respecto a 2023, aunque creció menos que el PIB nominal.
Estas cifras responden a una pregunta concreta: cuánto gastaron o financiaron los agentes públicos sanitarios. No incluyen todo el gasto soportado por los hogares, las aseguradoras privadas ni determinadas instituciones de servicios sociales. Para medir el gasto sanitario total es necesario utilizar otra estadística y, sobre todo, comprobar que se están comparando conceptos equivalentes.
Las cifras esenciales
| Indicador | Último dato | Año | Fuente adecuada |
|---|---|---|---|
| Gasto sanitario público | 101.739 millones de euros | 2024 | Estadística de Gasto Sanitario Público |
| Gasto sanitario público sobre el PIB | 6,4 % | 2024 | Estadística de Gasto Sanitario Público |
| Gasto sanitario público por habitante | 2.084 euros | 2024 | Estadística de Gasto Sanitario Público |
| Gasto sanitario total, incluida la formación de capital | 142.773 millones de euros | 2023 | Sistema de Cuentas de Salud |
| Gasto sanitario total por habitante | 2.955 euros | 2023 | Sistema de Cuentas de Salud |
| Financiación pública del gasto total | 73,6 % | 2023 | Sistema de Cuentas de Salud |
| Financiación privada del gasto total | 26,4 % | 2023 | Sistema de Cuentas de Salud |
El Sistema de Cuentas de Salud estimó para 2023 un gasto total de 142.773 millones de euros: 105.145 millones financiados públicamente y 37.628 millones financiados de forma privada. El gasto total representó el 9,5 % del PIB y 2.955 euros por habitante.
Qué entendemos por gasto sanitario
En España conviven dos grandes estadísticas de gasto sanitario. No son versiones alternativas de una misma tabla, sino instrumentos diseñados para responder a preguntas diferentes.
Estadística de Gasto Sanitario Público
La Estadística de Gasto Sanitario Público, habitualmente abreviada como EGSP, mide el gasto realizado o financiado por agentes sanitarios públicos. Sus criterios se acuerdan con las administraciones territoriales y no territoriales que forman parte del Sistema Nacional de Salud.
Es la fuente más apropiada para:
- analizar el gasto sanitario público nacional;
- estudiar su evolución presupuestaria;
- comparar comunidades autónomas;
- diferenciar atención primaria, atención hospitalaria, farmacia y salud pública;
- estudiar remuneraciones, conciertos, consumos intermedios e inversiones.
Desde 2006 utiliza el principio de devengo o gasto real, y el Ministerio de Sanidad ha reconstruido con ese criterio la serie desde 2002. No debe mezclarse directamente con la serie histórica anterior, basada en liquidaciones presupuestarias y criterio de caja.
Sistema de Cuentas de Salud
El Sistema de Cuentas de Salud, SCS o SHA por sus siglas internacionales, utiliza la metodología acordada por la OCDE, Eurostat y la Organización Mundial de la Salud. Incluye financiación pública y privada y organiza el gasto en tres dimensiones:
- función sanitaria;
- proveedor del servicio;
- esquema de financiación.
Es la fuente adecuada para comparar España con otros países, estudiar los pagos directos de los hogares, analizar la financiación privada o cuantificar los cuidados sanitarios de larga duración.
La principal diferencia pública entre ambas estadísticas se encuentra en los cuidados de larga duración. La EGSP deja fuera determinadas actividades sociosanitarias desarrolladas por instituciones públicas cuya actividad principal son los servicios sociales. El Sistema de Cuentas de Salud sí incorpora buena parte de esos cuidados, además del gasto privado. Por eso el gasto público estimado para un mismo año puede ser superior en el SCS.
Por qué algunas fuentes dicen 9,5 % del PIB y otras 9,2 %
El Sistema de Cuentas de Salud español cifró el gasto total de 2023 en el 9,5 % del PIB, incluyendo 4.618 millones de euros de formación de capital. En cambio, el indicador internacional de gasto sanitario corriente excluye la inversión de capital.
Al descontar la formación de capital, el gasto corriente se situaría aproximadamente en 138.155 millones de euros, cerca del 9,2 % del PIB comunicado por Eurostat y la OCDE.
Por tanto, la aparente contradicción procede fundamentalmente de la frontera contable:
- 9,5 %: gasto total, incluida la formación de capital;
- 9,2 %: gasto sanitario corriente, excluida la inversión.
Para una evaluación económica, una revisión sistemática o un análisis comparativo internacional, la definición debe acompañar siempre a la cifra.
Evolución del gasto sanitario público en España
El gasto sanitario público aumentó de 83.634 millones de euros en 2020 a 101.739 millones en 2024. En términos nominales, el incremento acumulado fue del 21,6 %.
| Año | Millones de euros | Porcentaje del PIB | Euros por habitante |
|---|---|---|---|
| 2020 | 83.634 | 7,4 % | 1.766 |
| 2021 | 87.936 | 7,1 % | 1.857 |
| 2022 | 91.958 | 6,7 % | 1.925 |
| 2023 | 97.632 | 6,5 % | 2.020 |
| 2024 | 101.739 | 6,4 % | 2.084 |
El gasto aumentó todos los años del periodo. La tasa media anual entre 2020 y 2024 fue cercana al 5 %, aunque el ritmo no fue uniforme: creció un 5,1 % en 2021, un 4,6 % en 2022, un 6,2 % en 2023 y un 4,2 % en 2024.
El gasto nominal ha continuado creciendo
Los euros corrientes no miden directamente la ampliación de la capacidad asistencial. Una parte del incremento puede estar absorbiendo aumentos salariales, energía, productos farmacéuticos, suministros y otros costes de producción.
Para estudiar el crecimiento real debe expresarse el gasto en euros constantes:
Gasto real en el año t =
(Gasto nominal en el año t / Índice de precios en el año t)
× Índice de precios del año base
La elección del deflactor debe justificarse. El IPC general es transparente y reproducible, pero no refleja necesariamente la evolución específica de los costes sanitarios. En trabajos macroeconómicos también pueden utilizarse el deflactor del PIB o índices específicos de remuneraciones y consumos intermedios, acompañados de un análisis de sensibilidad.
El porcentaje sobre el PIB se ha reducido
Aunque el gasto aumentó, su peso sobre el PIB descendió del 7,4 % en 2020 al 6,4 % en 2024. Esto no significa que se haya recortado el presupuesto sanitario. Significa que, durante ese periodo, el PIB nominal creció más rápidamente que el gasto público sanitario.
El año 2020 es además una referencia excepcional: coincidieron un aumento extraordinario de las necesidades sanitarias y una contracción de la actividad económica. El cociente entre gasto y PIB se elevó tanto por el crecimiento del numerador como por la reducción temporal del denominador.
El gasto por habitante ha crecido menos que el gasto total
El gasto público por habitante pasó de 1.766 a 2.084 euros, un incremento nominal acumulado cercano al 18 %. La diferencia frente al crecimiento del gasto total refleja, entre otras cuestiones, el aumento de la población.
Para comparaciones temporales rigurosas conviene presentar simultáneamente:
- gasto total en euros constantes;
- gasto real por habitante;
- porcentaje sobre el PIB;
- estructura funcional;
- variables de actividad y resultados sanitarios.
Ninguno de estos indicadores sustituye a los demás.
A qué se destina el gasto sanitario público
La clasificación funcional muestra una marcada concentración en la atención hospitalaria y especializada.
| Función | Millones de euros | Porcentaje del total |
|---|---|---|
| Servicios hospitalarios y especializados | 63.136 | 62,1 % |
| Servicios primarios de salud | 14.627 | 14,4 % |
| Farmacia | 14.684 | 14,4 % |
| Servicios colectivos de salud | 2.895 | 2,8 % |
| Traslado, prótesis y aparatos terapéuticos | 1.841 | 1,8 % |
| Servicios de salud pública | 1.357 | 1,3 % |
| Gasto de capital | 3.198 | 3,1 % |
| Total | 101.739 | 100 % |
Los porcentajes pueden no sumar exactamente cien por efecto del redondeo.
Más de seis de cada diez euros se imputan a servicios hospitalarios y especializados. Esta categoría es amplia: incorpora hospitalización, urgencias, consultas especializadas, cirugía ambulatoria, diagnóstico, tratamiento y las estructuras de gestión asociadas a este nivel asistencial. No debe interpretarse como gasto exclusivo en pacientes ingresados.
En el sector gestionado por las comunidades autónomas, la atención hospitalaria y especializada ascendió a 60.082 millones de euros en 2024, un 6,3 % más que en 2023. La atención primaria alcanzó 13.230 millones y creció un 4,8 %, mientras que la farmacia extrahospitalaria contabilizada en esta clasificación llegó a 14.076 millones, con un incremento del 4,9 %.
Desde la clasificación económica, la remuneración del personal fue la principal partida: 45.564 millones de euros y el 44,8 % del gasto total. Le siguieron el consumo intermedio, con el 26,2 %; las transferencias corrientes, con el 15,4 %; y los conciertos, con el 10 %.
Esta estructura tiene implicaciones analíticas. Cuando casi la mitad del gasto corresponde a personal, las políticas salariales, la composición profesional, la temporalidad, las jubilaciones y la productividad condicionan de manera sustancial la evolución presupuestaria. Al mismo tiempo, una reducción del porcentaje destinado a inversión puede generar costes diferidos si retrasa la renovación de equipos, sistemas de información o infraestructuras.
Gasto sanitario público por comunidad autónoma
Las comunidades autónomas gestionaron en 2024 95.243 millones de euros, equivalentes al 93,6 % del gasto sanitario público español. El resto corresponde a sectores como la Administración central, la Seguridad Social, las mutualidades de funcionarios, las corporaciones locales y otros agentes no territorializados.
| Comunidad autónoma | Millones de euros | Euros por habitante | Porcentaje del PIB regional |
|---|---|---|---|
| Andalucía | 14.337 | 1.658 | 6,8 % |
| Aragón | 2.971 | 2.190 | 6,0 % |
| Principado de Asturias | 2.347 | 2.322 | 7,8 % |
| Illes Balears | 2.428 | 1.956 | 5,4 % |
| Canarias | 4.574 | 2.036 | 7,9 % |
| Cantabria | 1.326 | 2.242 | 7,5 % |
| Castilla y León | 5.306 | 2.218 | 7,2 % |
| Castilla-La Mancha | 4.136 | 1.957 | 7,4 % |
| Cataluña | 16.611 | 2.061 | 5,5 % |
| Comunitat Valenciana | 10.017 | 1.867 | 6,8 % |
| Extremadura | 2.365 | 2.246 | 8,9 % |
| Galicia | 5.603 | 2.071 | 6,8 % |
| Comunidad de Madrid | 12.535 | 1.779 | 4,0 % |
| Región de Murcia | 3.398 | 2.155 | 8,0 % |
| Comunidad Foral de Navarra | 1.467 | 2.156 | 5,5 % |
| País Vasco | 5.212 | 2.332 | 5,7 % |
| La Rioja | 611 | 1.878 | 5,5 % |
| Total de comunidades autónomas | 95.243 | 1.958 | 6,0 % |
País Vasco registró el mayor gasto autonómico por habitante, con 2.332 euros, seguido de Asturias, con 2.322, y Extremadura, con 2.246. Andalucía presentó el menor, con 1.658 euros, seguida de Madrid, con 1.779, y la Comunitat Valenciana, con 1.867.
La distancia entre País Vasco y Andalucía fue de 674 euros por habitante. Expresado en términos relativos, el gasto por persona del País Vasco fue aproximadamente un 41 % superior al de Andalucía.
Cómo interpretar las diferencias territoriales
El ranking autonómico es descriptivo, pero no constituye por sí mismo una medida de suficiencia financiera, equidad o eficiencia.
El volumen total depende principalmente del tamaño de la población
Cataluña, Andalucía y Madrid concentraron el 45,7 % del gasto autonómico, pero son también tres de las comunidades más pobladas. La cifra absoluta resulta relevante para analizar presupuestos e impacto financiero, aunque es poco informativa para comparar intensidad de recursos.
El gasto por habitante no está ajustado por necesidad sanitaria
Dos comunidades con el mismo gasto por habitante pueden afrontar necesidades muy diferentes. Una comparación ajustada debería considerar, al menos:
- estructura por edades;
- prevalencia de enfermedades crónicas;
- discapacidad y dependencia;
- dispersión geográfica;
- insularidad;
- población flotante;
- costes relativos de los factores;
- cartera y organización de los servicios;
- flujos de pacientes entre comunidades.
El gasto bruto por habitante es un buen punto de partida, pero no es una capitación ajustada por riesgo.
El porcentaje del PIB regional no mide directamente el esfuerzo presupuestario
Extremadura dedicó a gasto sanitario autonómico el equivalente al 8,9 % de su PIB, mientras que Madrid registró un 4 %. La diferencia está muy condicionada por el nivel de renta regional: una comunidad con un PIB por habitante elevado puede financiar un gasto sanitario considerable y, aun así, mostrar un porcentaje reducido.
Para estudiar el esfuerzo presupuestario de una comunidad sería preferible relacionar el gasto sanitario con sus ingresos no financieros, su gasto público total o sus recursos disponibles, no únicamente con el PIB regional.
El dato nacional y la media autonómica no son intercambiables
El gasto público nacional fue de 2.084 euros por habitante, pero el gasto gestionado por las comunidades autónomas fue de 1.958 euros. La diferencia no significa que falten 126 euros en las cuentas autonómicas: se debe a que el indicador nacional incluye gasto de otros agentes públicos.
El Ministerio de Sanidad señala que un 6,4 % del gasto sanitario público no aparece territorializado.
Gastar más no equivale necesariamente a producir más salud
Una comunidad puede gastar más porque ofrece mayor cobertura, dispone de más profesionales, utiliza tecnologías más costosas o atiende a una población con mayores necesidades. También podría incurrir en precios superiores, duplicidades, utilización inapropiada o menor productividad.
La evaluación de eficiencia requiere relacionar recursos con actividad, calidad y resultados. Entre los indicadores que podrían combinarse con el gasto se encuentran:
- consultas y altas ajustadas por complejidad;
- intervenciones y pruebas diagnósticas;
- tiempos de espera;
- ingresos potencialmente evitables;
- mortalidad tratable;
- reingresos;
- experiencia y calidad de vida de los pacientes;
- necesidades no atendidas;
- desigualdades de acceso.
El gasto es un input del sistema sanitario, no su resultado final.
Cómo se compara España con la Unión Europea
Para la comparación internacional debe utilizarse el gasto sanitario corriente del Sistema de Cuentas de Salud, ajustado por paridades de poder adquisitivo cuando se comparan niveles por habitante.
En 2023, España destinó aproximadamente el 9,2 % del PIB al gasto sanitario corriente, frente al 10 % de la Unión Europea. El gasto por habitante ajustado por poder adquisitivo fue de 3.137 euros, alrededor de una quinta parte inferior a la media europea de 3.832 euros.
Las fuentes públicas financiaron aproximadamente el 73 % del gasto sanitario español, frente al 80 % de la Unión Europea. Los pagos directos de los hogares representaron el 21 %, por encima del 16 % europeo, y los seguros sanitarios voluntarios aportaron alrededor del 6 %.
Estas diferencias no permiten concluir automáticamente que España deba igualar la media europea. Sí indican que el Sistema Nacional de Salud opera con un nivel de recursos por persona relativamente menor y con una participación comparativamente elevada de los pagos directos de los hogares.
Propuesta metodológica para analizar el gasto sanitario
Un análisis reproducible debería seguir los siguientes pasos.
1. Definir la pregunta
La fuente depende de la pregunta de investigación:
| Pregunta | Fuente recomendada |
|---|---|
| ¿Cuánto gastan las administraciones sanitarias españolas? | Estadística de Gasto Sanitario Público |
| ¿Cuánto gestiona cada comunidad autónoma? | Estadística de Gasto Sanitario Público |
| ¿Cuánto gasta España en total, incluido el gasto privado? | Sistema de Cuentas de Salud |
| ¿Qué parte pagan directamente los hogares? | Sistema de Cuentas de Salud |
| ¿Cómo se compara España con otros países? | Sistema de Cuentas de Salud, Eurostat u OCDE |
| ¿Cuánto se dedica a una intervención o recurso concreto? | Contabilidad analítica, tarifas, costes por GRD o estudios de microcostes |
2. Declarar la frontera del gasto
El estudio debe indicar si incluye:
- gasto público o total;
- gasto corriente o formación de capital;
- cuidados de larga duración;
- servicios sociales con contenido sanitario;
- investigación y formación;
- pagos directos;
- seguros privados;
- conciertos y producción privada financiada públicamente.
3. Establecer el año de precios
Todos los costes deben expresarse en un año monetario común. Cuando se combinan fuentes de distintos años, debe indicarse:
- coste original;
- año original;
- índice utilizado;
- año de actualización;
- fórmula aplicada.
4. Separar crecimiento nominal y real
Un aumento presupuestario del 5 % no implica un aumento del 5 % en recursos asistenciales. Conviene presentar resultados nominales y reales y, cuando sea posible, descomponer el crecimiento entre:
- población;
- estructura demográfica;
- precios;
- salarios;
- intensidad de utilización;
- incorporación tecnológica;
- cambios de cobertura.
5. Ajustar las comparaciones territoriales
Además del gasto por habitante sin ajustar, es recomendable presentar una medida estandarizada por necesidad. Cuando no sea posible construirla, la limitación debe explicitarse y analizarse mediante escenarios.
6. Relacionar gasto y resultados
Las comparaciones de eficiencia no deben basarse en rankings simples. Es necesario construir una relación entre inputs, actividad, calidad y resultados, controlando las diferencias de necesidad y entorno.
Qué podemos concluir
España registró en 2024 el mayor gasto sanitario público nominal de su serie reciente: 101.739 millones de euros. El gasto por habitante también alcanzó un máximo nominal de 2.084 euros, aunque el porcentaje sobre el PIB descendió hasta el 6,4 % porque la economía creció más rápidamente que el presupuesto sanitario.
La mayor parte del gasto público se concentra en los servicios hospitalarios y especializados, mientras que la atención primaria y la farmacia representan, cada una, aproximadamente el 14,4 %. Desde el punto de vista económico, las remuneraciones absorben cerca del 45 % de los recursos.
Las diferencias autonómicas son considerables: alcanzan 674 euros por habitante entre los extremos. Sin embargo, estas cifras no deben interpretarse como una clasificación directa de mejores y peores sistemas. Para extraer conclusiones sobre suficiencia, equidad o eficiencia es necesario ajustar por necesidad sanitaria, precios, organización y resultados.
A medio y largo plazo, la presión presupuestaria previsiblemente continuará. La AIReF proyecta que el gasto sanitario podría aumentar alrededor de 1,4 puntos del PIB entre 2023 y 2050, y una décima adicional hasta 2070. Se trata de una proyección condicionada por supuestos demográficos, macroeconómicos y de utilización, no de un resultado inevitable.
El debate relevante para la economía de la salud no consiste únicamente en determinar cuánto se gasta, sino en establecer qué recursos se financian, para qué población, con qué coste de oportunidad y con qué resultados en salud.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto gastó España en sanidad pública en 2024?
España gastó 101.739 millones de euros, equivalentes al 6,4 % del PIB y a 2.084 euros por habitante.
¿Qué comunidad autónoma gastó más por habitante?
El País Vasco, con 2.332 euros por habitante, seguido de Asturias, con 2.322 euros, y Extremadura, con 2.246 euros.
¿Qué comunidad presentó el menor gasto por habitante?
Andalucía, con 1.658 euros por habitante, seguida de Madrid, con 1.779 euros, y la Comunitat Valenciana, con 1.867 euros.
¿Por qué unas fuentes sitúan el gasto sanitario en el 6,4 % del PIB y otras en torno al 9,2 %?
El 6,4 % corresponde al gasto sanitario público de la EGSP en 2024. El 9,2 % corresponde al gasto sanitario corriente total —público y privado— utilizado en comparaciones internacionales para 2023. Son años, ámbitos y metodologías diferentes.
La información de este artículo es educativa y no sustituye la revisión metodológica, presupuestaria o contable que requiera cada proyecto.
Fuentes y lectura recomendada
- Estadística de Gasto Sanitario Público 2024: principales resultados — Ministerio de Sanidad
- Nota de prensa sobre el gasto sanitario público de 2024 — Ministerio de Sanidad
- Sistema de Cuentas de Salud 2023: principales resultados — Ministerio de Sanidad
- Diferentes series de gasto sanitario — Ministerio de Sanidad
- Sistema de Cuentas de Salud: gasto sanitario corriente. Metadatos — Ministerio de Sanidad
- Actualización de rentas con el IPC general — Instituto Nacional de Estadística
- Healthcare expenditure statistics: overview — Eurostat
- Spain: Country Health Profile 2025 — OCDE y European Observatory on Health Systems and Policies
- Health at a Glance 2025: Spain — OCDE
- Opinión sobre la sostenibilidad de las Administraciones Públicas a largo plazo — AIReF
Una cifra de gasto sanitario solo es interpretable cuando conserva su definición, año, ámbito, fuente y método de cálculo.
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